Tokio es dos mundos a la vez: el neón de Shibuya y Shinjuku frente a la calma del templo Senso-ji en Asakusa o el santuario Meiji junto a Harajuku. Entre medias, sushi de mercado, cafés temáticos y la electrónica de Akihabara.
Merece 4 a 7 días: las distancias engañan y el metro es tu aliado. Agrupar cada día por zonas (Asakusa–Ueno, Shibuya–Harajuku, Shinjuku) marca la diferencia, y la IA lo hace por ti: itinerario día a día, mapa y presupuesto estimado en yenes.