
Roma es un museo al aire libre: el Coliseo y el Foro Romano, el Vaticano con la Capilla Sixtina, la Fontana di Trevi y el Panteón. Y cuando cae el sol, cena en Trastévere y un gelato caminando por sus callejones.
Reserva 3 a 5 días y compra con antelación las entradas del Coliseo y los Museos Vaticanos (se agotan). Conviene dedicar un día al Vaticano, otro a la Roma antigua y otro al centro barroco: justo el tipo de plan por zonas que la IA te genera en segundos, con presupuesto en euros.